Normativa laboral - Regulación del calor en el puesto de trabajo

Las elevadas temperaturas representan un importante riesgo especialmente para aquellos trabajadores que realizan actividades al aire libre.

Las estadísticas muestran un preocupante aumento de los accidentes en relación con las nuevas condiciones climatológicas: en el 2022 se produjeron 279 accidentes laborales relacionados con la exposición al calor, la insolación y las altas temperaturas, cifra que superó con creces la del año 2021.

Dependiendo del tiempo de exposición, la intensidad del calor, la humedad del ambiente y la condición física individual, el clima extremo puede provocar todo tipo de riesgos para el trabajador. Los mareos, náuseas y desmayos, los golpes de calor e insolaciones, y los casos de deshidratación son algunos de los problemas que pueden generar el trabajo al aire libre o en condiciones extremas y, lamentablemente, han aumentado exponencialmente en el ámbito laboral, junto con las bajas por estrés térmico.

Normativa laboral - Regulación del calor en el puesto de trabajo

La ola de calor que se sufrió en el 2022 donde se alcanzaron temperaturas récord y durante espacios de tiempo muy prolongados, ha llevado al gobierno a realizar una modificación del Real Decreto 486/1997, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud en los lugares de trabajo para estas circunstancias. La modificación suprime el apartado 5 del anexo III, que hacía referencia al trabajo al aire libre. En su lugar, se ha introducido una disposición adicional para proteger a los trabajadores expuestos a fenómenos meteorológicos adversos, incluyendo temperaturas extremas en los lugares de trabajo al aire libre y en aquellos que no pueden ser cerrados debido a la actividad llevada a cabo.

En este Real Decreto-ley 4/2023, se enfatiza la importancia de la evaluación de riesgos laborales específicos y la implementación de medidas preventivas en situaciones de altas temperaturas para prevenir los efectos adversos del calor.

Se establece que, en caso de no poder garantizar la protección adecuada, se prohíbe realizar ciertas tareas durante las horas del día en que los fenómenos meteorológicos pongan en riesgo la seguridad del trabajador. Ante un aviso de nivel naranja o rojo emitido por la Agencia Estatal de Meteorología, se hace obligatoria la adaptación de las condiciones de trabajo, incluyendo la reducción o modificación del horario laboral.

Este cambio marca una tendencia creciente a flexibilizar la normativa en función de las condiciones del entorno que perjudiquen el bienestar de los trabajadores. Factores como la contaminación o el exceso de temperatura abren nuevas puertas a analizar cómo se pueden desarrollar ciertas tareas y qué se puede hacer para reducir la siniestralidad.

Hasta el año pasado sectores como la construcción o la industria no eran conscientes de la problemática que puede generar exponerse a ciertos fenómenos como el calor o la humedad.  Desarrollar la actividad laboral en una situación segura para los empleados y garantizar el entorno de trabajo mejora la productividad y reduce los problemas de siniestralidad y bajas innecesarias. En Preconlab somos expertos en analizar y ayudarte a diseñar la mejor estrategia para tu sector. Contacta con nosotros y te asesoraremos sin compromiso.